Es un destino clave.

Las exportaciones de frutas de la Argentina sufrieron un nuevo revés esta semana, cuando autoridades brasileñas decidieron impedir el ingreso de peras y manzanas, dos de los principales productos del segmento que se comercializan al exterior, con el socio del Mercosur como su principal destino. Según fuentes empresarias, las pérdidas por la barrera alcanzan hasta los u$s 6 millones semanales.

Brasil decidió suspender las importaciones de esos productos desde la Argentina por haber detectado Cydia pomonella en embarques. La medida, dijeron desde el país vecino, busca proteger a los agricultores locales de un eventual regreso de la plaga conocida como “polilla de la manzana”, erradicada en 2014.

Para los empresario locales, se trata de una “medida exagerada e incomprensible” como la definió el director Ejecutivo de la Cámara Argentina de Agricultores Integrados (CAFI), Marcelo Loyarte. La suspensión de ventas a Brasil, efectiva hasta tanto se revise el sistema de mitigación de riesgos entre los países, se suma a la baja de los precios internacionales en un sector que lleva tres años de crisis.

El 30% de las exportaciones de peras y manzanas tienen como destino a Brasil, y buena parte del resto de los envíos van a Rusia, un mercado que este año traerá más problemas que satisfacciones. Por la particular situación de esa economía, las expectativas de 2015 estaban puestas en las compras del vecino, pese a los cimbronazos de los últimos meses.

Las autoridades brasileñas culparon a la Argentina por la situación, por supuestamente demorar el ingreso de los inspectores brasileños al país para inspeccionar los frutos en el lugar, prevista para marzo y después para abril a pedido del gobierno argentino. Por eso, indicó la ministra de Agricultura de Brasil, Kátia Abreu, se tomó la decisión de impedir las importaciones.

Loyarte descartó cualquier suspicacia detrás de la postergación, y explicó que “se pidió la reprogamación de fecha por cuestiones operativas y no sanitarias, porque no se puede cambiar nada en tan poco tiempo”. Consultado sobre la posibilidad de que se trate de una medida paraarancelaria en medio de las difíciles relaciones comerciales bilaterales, analizó que la Argentina este año no está afectando a los productores brasileños porque “de la fruta que compra Brasil, la manzana argentina es la más cara”, por eso, de las 12.400 toneladas de manzana exportada durante las primeras 11 semanas del año pasado, en igual lapso de 2015 se enviaron 3.600 toneladas, es decir, 70% menos. En cuanto a las peras, las ventas se mantuvieron estables.

Desde la CAFI indicaron que trabajan con el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y el Ministerio de Agricultura para solicitar a Brasil que permita reanudar las ventas. A esta altura del año, las ventas se dirigen a Brasil, Estados Unidos, Rusia y destinos europeos. En el segundo semestre, las exportaciones se concentran exclusivamente al país vecino.

Este diario no pudo confirmar ayer en qué instancia están las negociaciones oficiales, cuando Brasil ya avisó que la medida podría extenderse a las importaciones de membrillo.

La Argentina produce 1,8 millones de toneladas de manzanas y pera y es la primera exportadora de peras del Hemisferio Sur y la quinta en manzanas a nivel mundial.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *